En una nave industrial, una bodega o un centro de distribución, cada segundo que una puerta tarda en abrir es un montacargas detenido y una fuga de temperatura entre áreas. Una puerta rápida industrial es una puerta de accionamiento automático que abre y cierra en segundos, de modo que el tránsito no se interrumpe y las zonas permanecen separadas incluso en las horas de mayor movimiento. También se le conoce como cortina rápida, puerta de lona o puerta enrollable de PVC, y como high speed door o rapid roll door.
La lona se fabrica en cloruro de polivinilo de alta resistencia, de 1.2 mm de espesor, unida por soldadura de alta frecuencia para formar una superficie continua. De serie es impermeable, retardante a la flama, anti-UV y resistente al envejecimiento, con rango térmico de -30 °C a +70 °C; los tratamientos antiestático y antiséptico se piden aparte.
El bastidor y las guías cambian según el tipo de puerta. En las cuatro versiones de lona de PVC son de acero inoxidable, que resiste la corrosión en ambientes húmedos, de lavado frecuente o con presencia de agentes corrosivos. En la puerta rápida de aluminio, DMOX Armor, el bastidor es de acero con acabado en pintura electrostática.
Todas nuestras puertas incluyen de fábrica un sistema de seguridad: sensores que vigilan la trayectoria de cierre y detienen el descenso al detectar a una persona, un montacargas o cualquier objeto en el paso. Funciona aparte del sistema de accionamiento —el que ordena abrir— y permanece activo en cada ciclo. Y todas llevan sistema de destrabe manual, para abrir la puerta cuando no hay energía eléctrica.
Con 30 años de experiencia, suministramos e instalamos las cinco líneas DMOX —Industrial, Hermetic, Cold, WideSpan y Armor—, dimensionadas según el tráfico real, el ancho del vano y el ambiente que separan. Las cinco admiten ventanas transparentes para dar visibilidad entre áreas.